Masculinidades toxicas

El rol del hombre, la masculinidad y los estereotipos fundamentados en el patriarcado son algo contra lo que todos deberíamos luchar. Pero es algo que se perpetúa en vuestras actitudes machistas. Es algo que se perpetúa cuando pedís a las mujeres que, en su lucha, os tengan más en cuenta. Es poner por delante vuestros intereses a los nuestros. Es decirnos que vosotros, como víctimas, sois más importantes que nosotras. Que el hecho de que tengáis que parecer fuertes es más importante que el hecho de que nos asesinen. Que qué hacemos luchando por nuestros derechos cuando vosotros aún estáis oprimidos. Que vuestra opresión VA PRIMERO y luego ya veremos qué pasa con nosotras.

El otro día en una clase, repasando la historia del feminismo y la dicotomía de género y el efecto del patriarcado en ella, me sentí fuera de lugar cuando todos los presentes, alumnxs y profesora, declararon solemnemente “El feminismo necesita pensar mucho más en los hombres y no solo en las mujeres”. Me acordé, inevitablemente, de un artículo(1) que encontraréis al final de la entrada, en el que se criticaba la campaña HeForShe que Emma Watson defendió en la ONU por “no tener en cuenta la opresión que sufre el hombre”.
Y me horroricé. Porque, aunque el feminismo lucha por la igualdad de género y acepta que los hombres sufren ciertas opresiones por el hecho de ser hombres y tener que responder a un rol estereotipado concreto, y aunque considero que es una lucha importante, equiparar esto a la opresión que sufren las mujeres, obviar que por el simple hecho de ser hombre ya tienes un privilegio que una mujer no tiene y atreverte a insinuar que una lucha que nace a raíz de una desigualdad de género BRUTAL deba preocuparse “mucho más” del género privilegiado me parece ridículo y extremadamente machista.
Uno de los argumentos más escuchados (que incluso uno de los muchachos que hablaban de esta necesidad del feminismo de luchar mucho más por los hombres lo dijo) es que por culpa del patriarcado los hombres no tienen permitido ser sensibles y que por lo tanto es motivo de burla mostrar sus sentimientos en público. Y yo estaba pensando: “Vale, de acuerdo. Me da mucha pena que no puedas llorar en el metro pero creo que me preocupa más que a mí ME PUEDAN VIOLAR SALIENDO DEL METRO.”
Y entonces un chico habló de las masculinidades tóxicas, muy vagamente, y decidí buscar qué era eso. Me he encontrado con que un escritor, Sergio Sinay, ha escrito un libro llamado “La Masculinidad Tóxica”, en la que habla de este patrón hegemónico en que el hombre debe ser el fuerte, el dominador, el exitoso. Lo cual es, evidentemente, una presión inaguantable para un hombre cuya forma de ser no se adapta a esto, y es algo que deberíamos cambiar. Pero desde esta perspectiva de la masculinidad… ¿qué nos queda a las mujeres? Si la masculinidad es esto, ¿qué es la feminidad? Ser mujer, siguiendo este patrón, significa ser débil, la dominada, la que no es capaz de tener éxito. Y sí, es un modelo opresor para ambos géneros, pero creo que la peor parte nos la llevamos nosotras.
El rol del hombre, la masculinidad y los estereotipos fundamentados en el patriarcado son algo contra lo que todos deberíamos luchar. Pero es algo que se perpetúa en vuestras actitudes machistas. Es algo que se perpetúa cuando pedís a las mujeres que, en su lucha, os tengan más en cuenta. Es poner por delante vuestros intereses a los nuestros. Es decirnos que vosotros, como víctimas, sois más importantes que nosotras. Que el hecho de que tengáis que parecer fuertes es más importante que el hecho de que nos asesinen. Que qué hacemos luchando por nuestros derechos cuando vosotros aún estáis oprimidos. Que vuestra opresión VA PRIMERO y luego ya veremos qué pasa con nosotras.
Porque mientras vuestra principal preocupación en cuanto a los roles de género es que debéis ser fuertes, debéis tener éxito, debéis cumplir unos estereotipos difíciles de alcanzar y muy tóxicos, nuestra principal preocupación en cuanto a los roles de género es que somos juzgadas por vivir nuestra vida, maltratadas, violadas, asesinadas. Y partiendo de esta base, me es imposible plantearme luchar “mucho más” por vosotros. Y debería daros vergüenza el simple hecho de insinuarlo.
(1) http://time.com/3432838/emma-watson-feminism-men-women/

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