#NuitDebout #32mars #33mars #34mars

Cientos de personas, ataviadas con utensilios de acampada, se están dando cita, día tras día, en la Plaza de la Republique de París para pedir un cambio.




Para entender este fenómeno hay que remontarse al pasado jueves, cuando el descontento brotó en forma de asambleas, acampadas y ocupación de espacios públicos en varias localidades de Francia, siendo París la ciudad donde prendió con más fuerza la chispa de la indignación. Aquella noche un millar de parisinos organizó asambleas en la céntrica Place de la République respondiendo a la llamada del colectivo apartidista Convergences des luttes para ocupar las plazas al finalizar la marcha convocada ese mismo día contra la reforma laboral del gobierno socialista que preside François Hollande.

La operación fue bautizada como #NuitDebout (noche en pie en español). 

A primera hora del viernes 32 de marzo (32mars), la policía expulsó a quienes instalaron allí sus tiendas de campaña y eliminó las huellas visibles de su indignación. Convergences des luttes puso fin al primer día de acampada con un mensaje en las redes sociales: “nos fuimos cantando, volveremos cantando”.

Para sorpresa de muchos, el viernes por la tarde los indignados franceses volvieron en masa a République.

El primer gran consenso: dar prioridad a temas urgentes de organización frente a debates teóricos y adoptar las decisiones que tengan más del 80% de los votos de la asamblea y con una participación mínima del 50% de los asistentes. En apenas unas horas la plaza contaba con la logística propia de un movimiento ciudadano organizado: protocolos de comunicación y comportamiento, puestos para reparto y recogida de alimentos y mantas, una enfermería bien abastecida, puntos de reciclaje, energía eléctrica generada con una bicicleta y hasta obras de arte popular, como el “arco del triunfo de los indignados”.

Aquella noche miles de parisinos descubrieron el poder creativo de su descontento y la lucha contra la reforma laboral “a la española” de Hollande cedió el protagonismo a las ganas de cambio, la ilusión y la imaginación en forma de eslóganes poéticos y reivindicativos. Pocas veces en la historia de París, capital mundial del lujo, pudieron verse puestos de comida a precio libre o a cambio de una idea.

Una vez más al alba los antidisturbios desalojaron a los ciudadanos de la Plaza de la República bajo la atenta mirada de la estatua de Marianne, la alegoría de los valores de liberté, egalité et fraternité de la V República francesa. No se registraron incidentes violentos.

El sábado “33 de marzo” la primera en llegar a République fue la lluvia. Pasado el medio día un grupo de aproximadamente cien personas, entre ellos varios refugiados y familias desahuciadas, acudieron a la llamada de Droit Au Logement (DAL), pariente francés de la Plataforma Afectados por la Hipoteca (PAH) y uno de los colectivos que más trabajó para organizar la Nuit Debout.

Algunos periodistas hablaban en Twitter del fin del 15M francés cuando, a media tarde, los indignados de París volvieron a ocupar la plaza. En línea con lo decidido la jornada anterior en asamblea, las comisiones de Acción, Logística, Moderación, Comunicación, Internacional y Acogida alzaron de nuevo lo que esa mañana la policía destruyó.

Fuente: José Bautista | La Marea

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