Nuestra rareza es libre

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Gabriella Coleman en GuerrillaTranslation
La lógica de Anonymous: ejército online, agente del caos y buscador de la justicia.




“Nuestra rareza es libre” se publicó originalmente el 13 de Enero del 2012 en el decimotercero número de Triple Canopy, Negative Infinity, con el apoyo de la Brown Foundation, Inc. de Houston, del Departamento de Asuntos Culturales de la ciudad de Nueva York en colaboración con el Consejo Municipal, y el Consejo de Humanidades de Nueva York. Triple Canopy es una revista basada en Brooklyn promoviendo un modelo de edición que incluye obras artísticas y literarias digitales, conversaciones públicas, exposiciones y libros.

Traducido por Rocío del Amo, editado por Paulina Castellanos - Guerrilla Translation!
Imagen de Ondřej Vokoun
Artículo original, publicado en triplecanopy

ANONYMOUS, QUE NACIÓ en el foro online 4chan hace ocho años, es por su naturaleza y propósito difícil de definir: un nombre empleado por varios grupos de hackers, tecnólogos, activistas, defensores de los derechos humanos y bichos raros; un cúmulo de ideas e ideales adoptados por esta gente y centrados en el concepto de anonimato; un estandarte para acciones colectivas online y en el mundo real que van desde temibles aunque triviales bromas hasta apoyo tecnológico para los revolucionarios árabes. En los últimos meses, Anonymous ha anunciado audaces planes para derrocar los aparentemente invencibles carteles de la droga mexicanos; ha instigado y promovido el movimiento Occupy a nivel nacional; ha tirado la página web de la Florida Family Association, que está detrás de una campaña contra el programa de televisión All-American Muslim, y ha filtrado los nombres y números de tarjetas de crédito de sus donantes. Dichas acciones a veces son pacíficas y legales, otras veces perturbadoras e ilícitas, moviéndose a menudo en una zona gris tanto moral como legalmente. Anonymous actúa para promover causas políticas pero también por pura diversión.
La aparentemente paradójica naturaleza de Anonymous tiene mucho que ver con sus orígenes en 4chan, una plataforma que se ha hecho inmensamente popular, icónica e ignominiosa desde su lanzamiento en 2003. 4chan es un tablero de imágenes compuesto por cincuenta y un foros temáticos que van desde el anime japonés hasta la salud y el deporte y está ampliamente considerado como uno de los rincones más ofensivos de Internet. El foro «random», /b/, rebosa de pornografía, insultos raciales y humor perverso y degradante. Los participantes se comunican en un lenguaje que parece haber reducido el inglés a un puñado de crueles epítetos, burlas y abreviaturas de mensaje de texto. Puede ser chocante para los de fuera, pero para los de dentro es el estado normal de las cosas y una de las cualidades más definitorias y atractivas de 4chan.1

Lo que empezó como una red de troles se ha convertido, buena parte del tiempo, en un ejército para el bien en el mundo; lo que comenzó como una reacción contra la Iglesia de la Cienciología ha pasado a incluir causas como la lucha por la libertad de expresión, abarcando desde Túnez hasta el Parque Zuccotti.”

Hoy en día Anonymous se asocia con una insurgente e irreverente rama de activistas políticos. Sin embargo, antes de 2008, este apelativo se usaba casi exclusivamente para hacer bromas —para «trolear», según la terminología propia de Internet— a personas y organizaciones elegidas como objetivos, profanando reputaciones y revelando informaciones humillantes. Por ejemplo, en 2009, Anonymous intentó «destruir» a una niña de once años llamada Jessi Slaughter después de que sus videos de monólogos caseros, que habían conseguido cierta notoriedad en la web de cotilleos preadolescente StickyDrama, fuesen publicados en 4chan. Los descarados alardes de Slaughter (en uno de los vídeos afirma «dispararé una Glock en tu boca y haré un granizado de cerebro») pusieron en marcha a Anonymous quienes publicaron su número de teléfono, dirección y nombre de usuario de Twitter, inundándola con emails expresando odio y rechazo, bromas telefónicas amenazantes, imágenes retocadas y remezclas satíricas de sus vídeos. Cuando su padre grabó su propia diatriba, afirmando haber «rastreado» a aquellos que atormentaban a Jessi y haber puesto esta información en manos de la «ciberpolicía», él también se convirtió en el centro de las burlas (y en un meme). Debido a este burlesco comportamiento, en 2007 Fox News había apodado a 4chan como «la máquina del odio de Internet», un comentario aceptado, aunque de manera irónica, por Anonymous, que respondió con una siniestra parodia en vídeo afirmando ser «el rostro del caos», «los heraldos del juicio» que «se ríen en la cara de la tragedia». Pero en los últimos años Anonymous ha adoptado la estrategia del troleo como parte de campañas de protesta de carácter más honesto. La pregunta es: ¿cómo y por qué se ha transformado la «máquina del odio» en una de las operaciones políticas más hábiles y efectivas de los últimos tiempos?
Definición de Anonymous sacada del foro 4chan
Definición de Anonymous sacada del foro 4chan
Buscando entender la sorprendente metamorfosis de Anonymous, inicié un estudio antropológico del grupo en 2008. Ese año Anonymouslanzó un ataque de troleo contra la Iglesia de la Cienciología que en pocas semanas incluyó serias manifestaciones callejeras organizadas usando estrategias convencionales de activismo. Anonymous se hizo incluso más conocido dos años después como resultado de la Operación Payback, una campaña de ataques de denegación de servicio (DDoS) que en nombre de la libertad de expresión paralizó las páginas web de ciertas instituciones financieras por no permitir la transferencia de fondos de los donantes a Wikileaks. Pero incluso entonces, Anonymous era aún incomprendido, descrito en las noticias como «activistas online», «ciberguerreros globales» y «ciberjusticieros».
La naturaleza de esta confusión no es difícil de entender. Más allá del compromiso inicial del anonimato y del libre flujo de información, Anonymous no tiene una filosofía consistente o un programa político. Aunque Anonymous ha dedicado cada vez más energía (y ha sido conocido por ello) a la disidencia digital y a la acción directa en torno a varias operaciones, no tiene una trayectoria definida. A veces evasivos y bromistas, a veces macabros y siniestros, y a menudo todo a la vez, Anonymous aún está vivo gracias a una voluntad colectiva que es afín a la gamberrada, el lulz, una deformación del acrónimo LOL (laugh out loud), algo así como «reírse a carcajadas». El lulz representatanto unos valores como un objetivo. Incluso aunque Anonymous se ha desligado de 4chan y de los actos de troleopor su propio beneficio, el carácter subyacente del grupo —y sus políticas internas— están íntimamente conectados con la estridente cultura de los foros online. (Para saber más sobre la cultura del anonimato, consulte el exhaustivo ensayo de David Auerbach Anonymity as Culture.)

“You done goofed!”AJessi Slaughter y su padre responden a Anonymous.

La sonrisa pintada

El espíritu lulz no es exclusivo de Anonymous, de Internet, del troleo, o de nuestros tiempos. Los dadaistas y los yippis compartían una disposición alborotadora similar, al igual que los situacionistas y los Up Against the Wall Motherfuckers. Más recientemente los Yes Men han fusionado estrechamente la actitud bromista con el activismo como en la ocasión en que presentaron un pene dorado de casi un metro (el «employee visualization appendage» o el «apéndice de visualización del empleado») en una conferencia de la OMC sobre la industria textil como medio para controlar a los trabajadores, recibiendo el aplauso de la multitud de gerentes allí congregada. Estas transgresiones sirven para muchos propósitos, dándole la vuelta a los convencionalismos y destacando lo absurdo de un sistema político dentro del cual ya no parece posible un cambio sustancial, a la vez que generan el tipo de espectáculos que despierta el interés de los medios de comunicación convencionales. Pero los grupos anteriormente mencionados se concibieron como iniciativas políticas radicales, con alcance limitado y una composición vanguardista. Lo que diferencia a Anonymous es su afiliación fluida y una evolución política orgánica, junto con su combinación de bromistas salvajes y experta coordinación online.
Pequeño FuegoEsto equivale a decir que Anonymous sigue una lógica totalmente propia. En parte por su imagen inconformista y por su bufonería lulzy, el grupo ha despertado una considerable atención (Anonymous fue recientemente nombrado por la revista Timecomo la cuarta persona del año según su encuesta entre los lectores) y ha atraído a un enorme número de adeptos o Anons. Por supuesto, el principio organizativo del grupo, el anonimato, hace imposible calcular cuánta gente está involucrada.
La participación es fluida y Anonymous incluye a expertos hackers además de personas que contribuyen editando vídeos, escribiendo manifiestos o publicando acciones. Asimismo, existen infinidad de simpatizantes que puede que no pasen horas en las salas de chat pero siguen las órdenes de unirse a los ataques DDoS y de difundir los mensajes enviados por las cuentas de Twitter de Anonymous, actuando al mismo tiempo como ejército mercenario y como grupo callejero. Anonymous ha desarrollado una estructura poco definida, con recursos técnicos como el Internet Relay Chat (IRC) dirigido y controlado por un puñado de élites. Pero estas élites no han erigido barreras formales a la participación, tales como unas directrices de iniciación o procesos de filtración, y las normas éticas suelen ser establecidas en consenso y defendidas por todos.

Vídeo Dear Fox News realizado por Anonymous, 2007.
Las operaciones políticas normalmente confluyen al azar. Anonymous opera tácticamente, a menudo sin una estrategia dominante, siguiendo las líneas propuestas por el pensador jesuita francés Michel de Certeau. «Al no tener un lugar, una táctica depende del tiempo; está siempre al acecho de oportunidades que hay que cazar “al vuelo”», escribe en La invención de lo cotidiano (1980). «Lo que gana no lo conserva. Necesita jugar constantemente con los acontecimientos para convertirlos en “oportunidades”. El débil debe continuamente sacar provecho de fuerzas que le resultan ajenas». Esta aproximación podría degenerar en operaciones poco definidas que disipasen la fuerza colectiva del grupo, pero actuar «al vuelo» potencia la estructura fluida de Anonymous, proporcionando a los Anons una ventaja, aunque temporal, sobre las instituciones tradicionales (corporaciones, estados, partidos políticos) que funcionan según planes unificados. De Certeau distingue explícitamente esto como estrategia, la cual «postula un lugar susceptible de circunscribirse como algo propio y de ser la base desde la cual administrar las relaciones con una exterioridad compuesta de metas o de amenazas». Anonymous no está ligado a ningún lugar como tal, y por lo tanto, no alberga lo que Certeau llama «una actitud cartesiana».
AggregatePor ejemplo: un infame ataque contra la empresa de seguridad HBGary apenas había atraído la atención hasta que los hackers descubrieron, mientras llevaban a cabo un troleo en represalia, que varias empresas de seguridad estaban conspirando para debilitar a WikiLeaks y desacreditar a sus simpatizantes. Puesto que cualquiera puede usar el nombre, como muchas afiliaciones aparentemente sin relación con Anonymous han hecho, las operaciones se pueden intensificar rápidamente después de que se ha descubierto una debilidad en el objetivo, o pueden detenerse inmediatamente si surge algún problema o controversia interna. Y de este modo, la dirección general de Anonymous se mantiene hasta cierto punto opaca, incluso para los de dentro.
Sin embargo, las actividades de Anonymous, aunque puedan parecer disparatadas y paradójicas en la superficie, han dado con un profundo desencanto con el statu quo político, sin llegar a proponer una visión utópica —o una agenda preferente— como respuesta. Anonymous actúa de un modo irreverente, a menudo destructivo, ocasionalmente vengativo y generalmente transgresor, pero también nos da una lección en materia de lo que el filósofo de la Escuela de Fráncfort Ernst Bloch llama «el principio de esperanza.» En su obra de tres volúmenes Das Prinzip Hoffnung (1938-47), Bloch expone un asombroso número de diferentes señales, símbolos y artefactos de diferentes épocas históricas, que van desde los sueños a los cuentos de hadas, para recordarnos que el deseo de un mundo mejor siempre está entre nosotros. Bloch elabora su estudio como arqueólogo filosófico, excavando en busca de los mensajes olvidados que se encuentran en canciones, poemas y rituales. Anonymous no representa la esperanza en el sentido religioso o incluso la utopía (no existe una visión de transcender nuestras instituciones y mucho menos la historia) pero contiene posibilidades latentes que en ciertas condiciones se pueden activar y quizás conducir a nuevas realidades políticas. «La puerta que al menos está medio abierta, cuando parece que se abre ante objetos agradables, es una notable esperanza» escribe Bloch.
Anonymous_emblem.svgLa aparición de Anonymous, procedente de uno de los lugares con peor fama de Internet, me parece que ejemplifica perfectamente el principio de esperanza de Bloch. Lo que empezó como una red de troles se ha convertido, buena parte del tiempo, en un ejército para el bien en el mundo; lo que comenzó como una reacción contra la Iglesia de la Cienciología ha pasado a incluir causas como la lucha por la libertad de expresión, abarcando desde Túnez hasta el Parque Zuccotti. Mientras que Anonymous no ha propuesto ningún plan de acción para derribar instituciones o cambiar leyes injustas, ha conseguido que evadirlas sea visto como algo fácil y deseable. Para los que se ponen la máscara de Guy Fawkes asociada con Anonymous esta, y no la participación social comercializada y «transparente» en Facebook, es la promesa de Internet, e implica cambiar el individualismo por el colectivismo.

Los caminos de la máscara

AnonbearSi existe un término que represente el carácter paradójico y contradictorio de Anonymous, que es ahora serio en sus actos pero intencionalmente frívolo y está constituido por comprometidos activistas y amantes de la travesura, es la palabra lulz. Estas cuatro letras denotan los placeres conseguidos al crear y compartir chistes y memes comos los LOLcats o la mascota pedófila de dibujos animados Pedobear. Pero también sugiere cómo los troles pueden socavar fácil y despreocupadamente el sentido de seguridad disfrutado por los tranquilos residentes del «mundo real», por ejemplo, pidiendo decenas de pizzas sin pagar para que sean entregadas en una misma dirección o publicando el número de teléfono y las comunicaciones privadas, los números de tarjetas de crédito y los contenidos del disco duro de una persona y cualquier otra información que pueda ser «personal» o segura. Quizá lo más importante es que las acciones orientadas al lulz rompen el consenso respecto a nuestra política o ética, nuestras vidas sociales, nuestras sensibilidades estéticas y la inviolabilidad del mundo tal como es. Los troles invalidan ese mundo demostrando la posibilidad que tienen los geeks de Internet de destruirlo, de tirar de la alfombra bajo nuestros pies, siempre que les apetezca y sin avisar.
En ningún otro lugar esta sensación de un mundo aparte, formado en oposición a este que la mayoría de nosotros habitamos, es más palpable que en 4chan. El anonimato también es esencial en 4chan; se podría decir que el anonimato es la regla básica y el aspecto dominante de la cultura que el foro ha creado. Mientras que trolear ha sido siempre competencia de pandillas jactanciosas y autoengrandecidas (por ejemplo, la Gay Niggers’ Association of America y su expresidente Weev), en 4chan trolear es mayoritariamente una forma de colaboración colectiva y a los participantes se les desaconseja identificarse, centrándose en cambio en la búsqueda colectiva de «epic wins» (triunfos épicos).
Anonymous comenzó a trolear a la Iglesia de la Cienciología en enero de 2008 buscando uno de esos triunfos épicos, incitados por las amenazas por parte de la Cienciología de demandar a cualquier sitio web que no retirase el infame video de reclutamiento interno en el que Tom Cruise alababa los esfuerzos de la iglesia para «crear nuevas y mejores realidades». Debido al efecto Barbra Streisand (según el cual cualquier intento de censurar una información que ya ha sido publicada solo sirve para llamar más la atención sobre ella), el video filtrado se hizo viral. Aunque estaba pensado como algo serio y persuasivo, legitimando la Cienciología gracias al poder de la fama de Cruise, los geeks de Internet (y muchos otros) vieron el vídeo como un intento patético (por no decir hilarante) de conferir credibilidad a una pseudociencia. Una vez que la iglesia sacó a sus abogados, según un participante me comentó, Anonymous pasó de las burlas a un «hijoputismo ultracoordinado». Ataques DDoS para sobrecargar las páginas web de la Cienciología, pedir pizzas sin pagar para que fueran entregadas en iglesias de todo Norteamérica, mandar imágenes de partes del cuerpo desnudas a las máquinas de fax de las iglesias, e incesantes bromas telefónicas, especialmente a la línea directa de la Dianética…
EsquemaLa disposición de Anonymous para causar estragos en aras del lulz, pero también en defensa de la libertad de expresión y en oposición a las actividades ilícitas y a los engaños de la Cienciología, recuerdan a los «bandidos sociales» de la Europa del siglo XIX descritos por el historiador Eric Hobsbawm en su libro de 1959 Rebeldes Primitivos. Estos bandidos son miembros de mafias, sociedades secretas, sectas religiosas, pandillas urbanas y bandas ilegales; son básicamente rufianes, pero, de acuerdo con Hobsbawn, promueven un espíritu ligeramente revolucionario. A menudo cuando saquean también redistribuyen los bienes entre los pobres o les ofrecen protección contra otros bandidos. Hobsbawm define a los bandidos como figuras «prepolíticas» que «aún no han encontrado, o apenas han comenzado a encontrar, un lenguaje específico con el que expresar sus aspiraciones en el mundo». Anonymous ha trabajado con extraordinaria celeridad para encontrar ese lenguaje propio desde que lanzó el Proyecto Chanology. Poco después de los ataques DDoS y de las bromas, Anonymous cambió de táctica difundiendo datos incriminatorios sobre la Cienciología y forjando vínculos con una generación anterior de disidentes mientras destacaba el uso de la censura por parte de la iglesia y su abuso de los derechos humanos. Una fuente espontánea de troleo había dado vida a un esfuerzo activista serio. Anonymous había emergido de su santuario online y se había propuesto mejorar el mundo. Según Hobsbawm, esta es una ruta convencional que toman tanto los bandidos como los revolucionarios. «El reconocimiento de que tienen lugar cambios profundos y fundamentales en la sociedad no depende de la creencia de que la utopía sea realizable» escribe.

Anonymous no representa la esperanza en el sentido religioso o incluso la utopía (no existe una visión de transcender nuestras instituciones y mucho menos la historia) pero contiene posibilidades latentes que en ciertas condiciones se pueden activar y quizás conducir a nuevas realidades políticas.”

Irónicamente, la transformación de Anonymous coincidió con la publicación de un vídeo que satirizaba la Cienciología: Message to Scientology, que aboga por un desmantelamiento «sistemático» de la iglesia para «nuestro propio disfrute». El vídeo, uno de los muchos que instan a la gente a actuar contra la iglesia, provocó una discusión entre los Anons en los canales de IRC sobre si debían protestar en serio o permanecer fieles a los alocados orígenes de Anonymous. Uno de los editores de Message to Scientology lo resumió:
Hubo gente que no creía que Anonymous o 4chan debieran tomar las calles
pero el consenso para hacerlo nos llegó de manera relativamente fácil después del vídeo
parecía el momento oportuno, el vídeo perfecto en el momento perfecto
Y de este modo, el 10 de febrero de 2008 miles de Anons y simpatizantes salieron a las calles en ciudades de todo el mundo para realizar una acción de un día contra la Cienciología, con eventos que iban desde protestas políticas serias hasta travesuras carnavalescas. Seis meses después de ser calificados como «la máquina del odio de Internet», Anonymous tenía una legión de seguidores en el mundo real, no solo geeks y hackers martilleando sus teclados, que habían hecho suyo el nombre del grupo, su ética de anonimato y su concomitante iconografía. Esa noche, hombres con la máscara de Guy Fawkes y trajes negros con pancartas proclamando «Nosotros Somos Internet» podían verse en los telediarios del mundo entero.Una frase común en estas protestas, que un manifestante me repitió en Dublín fue: «Al menos nuestra rareza es libre».
«Raidfag Wench» de Anonymous manifestándose contra la Iglesia de la Cienciología, 2008. (en el cartel: «Conseguid una verdadera religión falsa»)
«Raidfag Wench» de Anonymous manifestándose contra la Iglesia de la Cienciología, 2008.(en el cartel: «Conseguid una verdadera religión falsa»)
Para muchos Anons la campaña validó el trabajo que había precedido al Proyecto Chanology: la fusión de energías y antagonismos en forma de organización política, a través de la experimentación y la práctica. Durante las semanas y meses siguientes continuaron protestando incansablemente contra las medidas represoras legales y extralegales que la Cienciología estaba tomando contra sus críticos, especialmente contra aquellos que se atrevieron a revelar o hacer circular documentos internos (a los que la iglesia se refiere como «escrituras secretas»). Otros Anons simplemente volvieron a sus rincones de Internet; muchos de ellos ahora se burlan de la incipiente sensibilidad política de Anonymous tildando a sus compañeros de «maricas morales» prefiriendo trolear a chicas de instituto e intercambiar pornografía.2
Pero los maricas morales no han repudiado la anormalidad: después de todo, es parte de su cultura. En 2009, por ejemplo, un grupo de Anons llevaron a cabo la Operación Slickpubes en la que un hombre semidesnudo untado de vaselina y vello púbico desató el terror en la sede central de la Cienciología en Nueva York. Estas gamberradas contrastan con la narrativa moral descrita por Hobsbawm, según la cual los bandidos solo podrían convertirse en actores políticos viables abandonando sus tácticas amenazantes y aceptando utilizar las formas convencionales del poder. Para Hobsbawm, el bandido se enfrenta a «las fuerzas de una nueva sociedad que no puede entender. Como mucho puede luchar contra ello y buscar su destrucción». Esto explica por qué «el bandido a menudo es destructivo y salvaje más allá del alcance de su propio mito». Sin embargo, los bandidos digitales de hoy en día entienden las fuerzas de la nueva sociedad y son expertos en emplearlas como medio de destrucción creativa.
Vídeo Message to Scientology publicado por Anonymous, 2008.

#BotnetsforJustice

No es difícil entender por qué la Cienciología es un objetivo ideal para los muchos geeks y hackers que forman parte de las filas de Anonymous. La Cienciología es una religión hermética y lucrativa basada en la pseudociencia, con un lenguaje y unas costumbres de culto propias, presa de falsa tecnología (de lo más conocido, el e-meter) y de una «tecnología avanzada», que es el término que utiliza la iglesia en su doctrina espiritual. La Cienciología existe casi como el reflejo de un espejo de atracción de feria del mundo geek y hacker, que está tan fuertemente dedicado a la producción y el uso de una tecnología funcional y a la erradicación de las majaderías. La Cienciología es el otro yo malvado de la cultura anónima y geek de Internet. Pero ¿ese deseo de congregarse bajo un mismo alias (lo que el teórico de los medios Marco Desiiris llama un «nombre impropio») podría ser atenuado por un enemigo menos perfecto?
Aparentemente no. O quizás es que el perfecto aliado funciona igualmente bien. Dos años después de que se lanzase la Operación Chanology, un grupo diferente de Anons inició una segunda fase de la Operación Payback, de nuevo sin mucha previsión o planificación. Según una fuente de Anonymous, la iniciativa fue organizada por AnonOps (una rama de Anonymous) en el IRC, anunciada en un blog, publicitada en 4chan y en Twitter, y finalmente recogida por los medios convencionales. Gracias a la tormenta de fuego causada por la filtración por parte de WikiLeaks de una serie de cables diplomáticos clasificados, los AnonOps fueron capaces de dirigir a una infantería de miles (asistidos por robots informáticos) para paralizar las páginas web de Paypal y Mastercard usando un programa llamado Low Orbit Ion Cannon. «Alguien en los medios de comunicación se dio cuenta», recuerda un integrante de Anonymous que participó en el ataque.
A: y en unas pocas horas
A: se hizo viral
A: nos sentamos y miramos como el número [de los usuarios del canal IRC] crecía
A: desde unos 70
A: que era como el número más bajo de usuarios que nunca hemos sido
A: y estábamos diciendo: guau, pronto vamos a llegar a los 500
A: (nuestro pico más alto anteriormente había sido ~700)
A: y después pasamos ese número
A: luego alcanzamos los 1000
A: y después se desató la locura
A: y alcanzamos más de 7000
A: tuvimos que aumentar repentinamente el número de servidores
A: y fue un momento de locos
A: estábamos estupefactos y un poco asustados para ser sinceros
A finales de 2010 parecía haber nacido un nuevo ejército de Anonymous y en los siguientes meses los AnonOps trabajaron para permitir que en Malasia los ciudadanos pudieran saltarse el filtro gubernamental y hackearon al gigante de la biotecnología agrícola Monsanto en nombre de los derechos medioambientales, entre otras docenas de campañas. En ese momento, yo había estado entrando en el IRC como parte de mi investigación antropológica, construyendo relaciones con gente a la que solo conocía por su apodo y a menudo sirviendo de guía a los periodistas en el canal #reporter de Anonymous. Según las operaciones se iban multiplicando, estuve encadenada a mi ordenador durante nueve meses, pasando horas y horas en varios foros. Comencé a dar charlas públicas sobre Anonymous y se publicaron online varios vídeos que provocaron abundantes comentarios de los Anons. (Este es un rasgo destacado del trabajo de los etnógrafos cuyo objeto de estudio es lo que el antropólogo Chris Kelty ha llamado en broma los «superalternos» en oposición a los subalternos: aquellos geeks de elevado nivel educativo que no solo hablan por sí mismos sino que contestan enérgica y críticamente a aquellos que pretenden hablar por ellos).
Instrucciones para participar en la Operación Payback, publicadas por Anonymous, 2010
Instrucciones para participar en la Operación Payback, publicadas por Anonymous, 2010
A finales de enero, Anonymous parecía estar dedicándose completamente a campañas activistas en detrimento de las gamberradas y algunos Anons lamentaron la disminución del lulz. Aunque fueron muchos más los que se animaron por su contribución al histórico derrocamiento de los regímenes dictatoriales en Oriente Medio. Motivados por el bloqueo del gobierno tunecino a WikiLeaks, Anonymous anunció la OpTunisia el 2 de enero de 2011; poco después los AnonOps se embarcaban en una serie de las llamadas operaciones de libertad para apoyar la Primavera Árabe. Anonymous atacaba las páginas web de los gobiernos pero pronto comenzó a actuar más como un grupo de defensa de los derechos humanos, permitiendo a los ciudadanos saltarse la censura y evadir la vigilancia electrónica y mandando paquetes de asistencia con consejos y herramientas de seguridad. Estos paquetes incluían esta urgente y nada humorística nota aclarando el papel de los medios sociales: «Esta es *vuestra* revolución. No será tuiteada ni televisada ni difundida por IRC. *Debéis* salir a las calles o *perderéis* la batalla». Aunque muchos Anons se animaron por el hecho de contribuir al derrocamiento de los regímenes dictatoriales en Oriente Medio, para otros no podía ser una evidencia más clara del ascenso de los maricones morales.
Después llegó la Operación HBGary. En febrero, Aaron Barr, presidente ejecutivo de la compañía de seguridad HBGary, afirmó haber «derrotado»B a Anonymous, descubriendo las identidades reales de los principales operativos. A modo de respuesta, los Anons se adueñaron de la cuenta de Twitter de Barr y la usaron para lanzar insultos racistas a 140 caracteres a la vez que se hacían seguidores de las cuentas de Justin Bieber, Gay Pride y Hitler. Hackeron los servidores de HBGary y se descargaron 70 000 emails y archivos eliminados. Borraron el iPhone y el iPad de Barr y posteriormente publicaron los datos de la compañía junto con las comunicaciones privadas de Barr. Lo más notable fue que Anonymous sacó a la luz un documento titulado «La amenaza WikiLeaks» que resumía como HBGary Federal (una filial que se encargaba de los contratos federales) y otras empresas de seguridad querían debilitar a WikiLeaks entregando al sitio documentos falsos. También existía evidencia de planes para arruinar las carreras de los defensores de WikiLeaks, entre ellos la del escritor de Salon.com Glenn Greewald. 
Un pequeño grupo de AnonOps hackers había comenzado con un troleo en represalia y había terminado revelando lo que parecía ser una conspiración tan incriminatoria que algunos miembros del congreso pidieron que se creara una comisión de investigación. Puesto que se trataba de empresas privadas, la evidencia obtenida por los AnonOps nunca podría haber sido conseguida mediante canales legales, como una petición de acuerdo con la Ley por la Libertad de Información.

En un mundo en el que compartimos la mayoría de nuestros datos personales online, en el que los estados y las corporaciones hacen uso de herramientas invasivas para almacenarlos y comerciar con ellos, hay algo profundamente esperanzador en la eliminación del yo de Anonymous”

Previamente, Anonymous raramente hackeaba para exponer fallos de seguridad y permitir el acceso a información políticamente sensible, prefiriendo pintarrajear e inhabilitar sitios web. El éxito de la Operación HBGary fomentó la creación de nuevas ramas de Anonymous compuestas por grupos más pequeños y exclusivos de hackers dedicados a exponer las vulnerabilidades de seguridad y a proporcionar revelaciones masivas de emails y documentos, alineando aún más a los hackers con los objetivos de WikiLeaks. Algunos Anons se mostraron en desacuerdo con el daño colateral que supuso la Operación HBGary, especialmente el filtrado excesivo de información personal. La naturaleza necesariamente clandestina de tales actos de hackeo fue criticada por quienes la veían como contraria al carácter distintivo de transparencia de la organización. Sin embargo, en ese momento, la mayoría de los Anons estaban emocionados. Uno describió esta efervescencia colectiva en un mensaje privado que me envió durante la posterior «celebración» del hackeo en un canal de chat.
AAA: se ha hecho un gran trabajo
AAA: pero hubo un importante déficit de lulz
biella: sip y ahora se han recuperado los niveles
AAA: creo que esto es más bien un superávit
El mensaje a los integrantes de Anonymous y a los espectadores estaba claro: Anonymous no se ha convertido en el organismo de Observación de los Derechos Humanos; la búsqueda de unos fines más «maduros» no significaba el final dellulz.
Póster en referencia al ataque de Anonymous a la página web del gobierno de Nepal, OpEverest, 2011.
Póster en referencia al ataque de Anonymous a la página web del gobierno de Nepal, OpEverest, 2011.

Aquí viene nadie 

Cambiar totalmente la vida de un ejecutivo de seguridad, publicar montones de información personal y comunicaciones corporativas obtenidas de manera ilegal y difundir todo el caso en Twitter puede parecer un anatema a los activistas tradicionales, quienes podrían preferir instar a los ciudadanos a llamar a sus representantes locales. Pero estos actos que buscan el lulz son magnéticos a dos niveles: dan lugar a eventos e imágenes espectaculares, sorprendentes y divertidas que atraen la atención de los medios y que a la vez unen al colectivo y rejuvenecen su espíritu. Esto contradice los argumentos reduccionistas sobre si organizarse online puede engendrar o no las condiciones necesarias para un activismo serio y efectivo (ver Clay Shirky por el sí, Malcolm Gladwell por el no). La búsqueda del lulz y la tecnología compartida que usan para ello son medios para crear una cultura común participativa. (Por supuesto, la búsqueda del lulz también es un fin en sí misma). Anonymous se sustenta, y en ocasiones se agranda, no solo por el uso efectivo que se hace de las tecnologías de comunicación sino también por una cultura que bulle de la tensión entre el orden y el desorden, lo cool y lo hot, la seriedad y ellulz, el anonimato y la transparencia.
Varios AnonOps discuten la elección de los objetivos de sus ataques.
Varios AnonOps discuten la elección de los objetivos de sus ataques.
Varios AnonOps discuten la elección de los objetivos de sus ataques.
Aunque los integrantes de Anonymous deben disfrazar sus identidades y a menudo ocultar sus acciones, el grupo exige transparencia a personajes estatales y empresariales. Para Mark Zuckerberg, de Facebook, transparencia significa compartir información personal constantemente; llegando hasta el punto de declarar la muerte de la privacidad.3 Anonymous ofrece una provocadora antítesis a la lógica de la autopublicación constante, al deseo de lograr fama o reconocimiento. El carácter propio de Anonymous se opone a la celebridad, con un grupo configurado como un e pluribus unum: de muchos, uno. Es difícil, si no imposible, saber qué o quién está detrás de una máscara. En un mundo en el que compartimos la mayoría de nuestros datos personales online, en el que los estados y las corporaciones hacen uso de herramientas invasivas para almacenarlos y comerciar con ellos, hay algo profundamente esperanzador en la eliminación del yo de Anonymous (incluso aunque haya algo sumamente irónico e inquietante en el hecho de exponer datos personales y hackear para conseguirlo). El dominio de Anonymous permite a los participantes practicar un tipo de individualidad más allá de lo que el antropólogo David Graeber, basándose en el influyente trabajo de C.B. Macpherson, identifica como «individualismo posesivo», definido como «aquellos hábitos profundamente interiorizados en el pensar y el sentir» a través de los cuales vemos «todo [a nuestro] alrededor principalmente como una propiedad comercial real o potencial».
Mientras que el anonimato a menudo funciona como un imperativo ético tácito, un modo de operar por defecto, los Anons también han teorizado explícitamente sobre la sublimación de la identidad. Por ejemplo, mientras preparaban un artículo para la página de opinión del diario The Guardian el invierno pasado, docenas de Anons contribuyeron en un documento que describía a grandes rasgos el poder y los límites del anonimato. «Es el colectivo sin nombre y los procedimientos por los que se gobierna, lo que al final prevalecerá sobre el necesariamente parcial y autodeterminado individuo», dice un comentario. «Aunque, al mismo tiempo, la capacidad del individuo para contribuir a este proceso comunitario de producción de conocimiento nunca ha sido mayor».
Estas ideas a menudo se prueban en la práctica. A finales de enero de 2011 compartí un artículo sobre Anonymous delWashington Post en uno de los canales IRC del grupo. Después de leerlo, muchos participantes se indignaron: el Anon mencionado había revelado detalles sobre su vida personal al periodista, una infracción que solo empeoraría por el hecho de que había contribuido poco a las operaciones recientes. Un operador de IRC sumamente respetado valoró la situación: «Intentar usar todo el trabajo que han hecho muchos solo para tu promoción personal es algo que no toleraré». Un grupo de Anons llamaron entonces a esta persona a un canal diferente y le pidieron que justificara sus acciones. Insatisfechos con sus respuestas, lo banearon con un Z-line en ese servidor particular. (A3 es el Anon ofensor; A0 es el operador de IRC)
A0: habla ahora
AS: A3
AS: A3
A0: antes de que te saque de aquí
AS: A3
AN: A3 calald
AN: callado
AS: pq sabe que ta jodido
A3: jajajaa
AS: ah! hola
A3: crees que la mitad de esa mierda es verdad
A0: crees q es divertido?
[...]
AS: parece que lo clava por lo que he visto y oído
A0: estás diciendo que [el periódico] mintiÓ?
A0: LOS TRAERÉ AQUÍ AHORA
A3: Porque nunca diría dónde vivo
A0: y lo veremos
A3: Primero de todo
A0: y lo que hacen mis padres
AS: bueno, nos dices que estás en X [la ciudad en la que vive A3]
A0: Lo harías si buscaras la fama
A3: Vivo en X
AS: derpC
A3: Eso es todo
A0: Sabemos todos donde vives
AS:coge la escopeta
AS: A0 vamos, no?
A3: *se caga*
AS: Master-IT trae el M16
A3: left the room (quit: Z:lined (idiota)).
Incluso aunque los Anons colectivamente hacen cumplir la prohibición en contra de buscar la fama personal, no reprimen la individualidad. Anonymous no es un frente unido, sino una hidra, un rizoma, que comprende numerosas redes y grupos de trabajo diferentes y que a menudo están en desacuerdo los unos con los otros. Por ejemplo, pocos de los Anons que participaron en el Proyecto Chanology eran entusiastas de las campañas DDoS que fueron al inicio la principal arma política de AnonOps.
Algunos, si no todos, en la red AnonOps piensan que la red del Proyecto Chanology es demasiado pequeña y estrecha de miras para ser efectiva. En las últimas semanas estas tensiones se han hecho más palpables debido a las acciones organizadas por un brote llamado Antisec que ha hecho donaciones a organizaciones benéficas con tarjetas de crédito robadas en conmemoración de los festejos navideños de «LulzXmas». Un Anon veterano acusó a Antisec de ser «destructivo y malvado y no sigue ningún buen propósito más que calentar esta red [de Anonops]».
Pero incluso aunque los Anons no siempre se ponen de acuerdo en cuanto a lo que debe hacerse bajo el nombre de Anonymous, suelen respetar el hecho de que cualquiera pueda asumir el alias. Por supuesto, a pesar de la falta de una jerarquía estable, algunos Anons son más activos e influyentes que otros. Anonymous se somete a un tipo particular de presión de populismo meritocrático, con individuos o grupos fuertemente motivados que extienden su arquitectura en red contribuyendo con su tiempo, trabajo y atención a las iniciativas existentes o comenzando las suyas propias según lo consideren conveniente.

Anonymous ha postulado su propio modelo, la práctica del anonimato, para mantener precisamente esa distinción, sugiriendo que los ciudadanos deben ser los guardianes de su propia individualidad, o deben determinar por sí mismos cómo y cuándo esta información es reducida a paquetes de datos.”

Todo esto ha dejado a los medios de comunicación confundidos, especialmente al dispararse la cobertura mundial a raíz del Proyecto Chanology, la Operación HBGary y la Operación BART, que se lanzó este verano contra la empresa de transporte rápido de San Francisco después de que esta cortara el servicio de telefonía móvil en los túneles para interrumpir una protesta organizada contra la violencia policial. Anonymous se ha convertido en una paradoja en la época del infoentretenimiento las 24 horas: una causa célebre en oposición a la celebridad en sí. Muy pocos Anons se han ofrecido a revelar detalles sobre ellos mismos, a pesar de las solicitudes de los medios de comunicación.  Al mismo tiempo, Anonymous ha logrado difundir su mensaje tan lejos como ha sido posible, a través de todos los canales de comunicación a su disposición, en contraste con los grupos criminales que buscan permanecer ocultos a toda costa. Anonymous es capaz de conseguir una visibilidad y a la vez una invisibilidad individual espectaculares. Incluso después de haber estudiado a Anonymous durante años y de haber conocido recientemente a algunos de sus participantes más activos (aunque solo virtualmente por lo general), mi impresión del grupo es la de unas figuras borrosas vagando en las sombras.
Carta abierta de Anonymous a propósito de la campaña contra la empresa de transporte rápido de San Francisco, 2011.
Carta abierta de Anonymous a propósito de la campaña contra la empresa de transporte rápido de San Francisco, 2011.

TL;DR d

En junio del año pasado, la OTAN publicó un informe titulado «Información y seguridad de la información» que abogaba por la infiltraccion en Anonymous y su desmantelación. «Los observadores apuntan que Anonymous se está haciendo cada vez más sofisticado y podría potencialmente hackear documentación sensible gubernamental, militar o corporativa» reza el informe. «Hoy en día, se cree que el grupo internacional ad hoc de hackers y activistas cuenta con miles de operativos y no tiene unas reglas definidas de membresía». En julio los hackers de Anonymous se infiltraron en la OTAN, pocos días después de que dieciséis presuntos Anons fueran arrestados en Estados Unidos, catorce de ellos en conexión con la Operación Payback (algunos presuntos Anons ya habían sido arrestados previamente en el Reino Unido, España y Turquía).
At Scientology HQLa imposibilidad de formar un retrato completo y consistente de Anonymous es, precisamente, lo que hace al grupo tan inquietante para los gobiernos. Hasta los arrestos del verano pasado, Anonymous ha evadido eficazmente el poder estatal. Pero incluso al tiempo que elude la vigilancia, Anonymous ha trabajado para exponer la recopilación y extracción de información personal por parte de los gobiernos y empresas, desinflando de este modo la idea de que existe tal cosa como la «información privada», en oposición a la información de la esfera pública. Esta distinción es una de las bases del estado neoliberal, la misma sobre la que la individualidad es constituida, y también rastreada. Anonymous ha dejado claro que no existe ninguna diferencia entre lo que nosotros imaginamos que es nuestro yo privado y nuestro yo público, entre los individuos singulares y los fragmentados «dividuos», en términos de Gilles Deleuze; o al menos, Anonymous ha revelado que la protección de la información (que ayuda a garantizar esa diferencia) por parte de un aparato de seguridad benevolente es un mito. Al mismo tiempo, Anonymous ha postulado su propio modelo, la práctica del anonimato, para mantener precisamente esa distinción, sugiriendo que los ciudadanos deben ser los guardianes de su propia individualidad, o deben determinar por sí mismos cómo y cuándo esta información es reducida a paquetes de datos.
Este mensaje es inseparable de la plataforma que Anonymous ha establecido para que miles de individuos puedan articular de manera colectiva su disentimiento y puedan combatir acciones particulares de corporaciones y gobiernos, como la aprobación de la controvertida Ley de Autorización de Defensa Nacional la víspera de Año Nuevo. Fusionando de manera impredecible el activismo convencional con la transgresión y la broma, Anonymous ha llamado la atención de una increíble variedad de admiradores y escépticos. E incluso mientras otorgaba poderes a los individuos que participaban en campañas de Anonymous, la red ha evitado categóricamente cualquier agenda reformista, siempre apuntando al hecho inquietante de que es a menudo improbable o imposible que los canales políticos existentes se acomoden a las demandas y representen las necesidades de la mayoría de la gente, sin importar la claridad y corrección con la que estas sean comunicadas.
Anonbear2Desde las detenciones del verano pasado, Anonymous se ha dispersado, descentralizándose más si cabe, con participantes mudándose a nodos ocultos y comunicándose a través de canales privados de IRC. Incluso la red IRC AnonOps donde he pasado tanto tiempo el año pasado se desvaneció durante más de un mes debido a una lucha interna y a un fuerte ataque DDoS. Pero mientras que los Anons se han escondido aún más, el alcance de sus iconos ha aumentado, especialmente después de que Anonymous comenzara a actuar en otoño como una fundamental, aunque informal, sección de relaciones públicas del movimiento Occupy Wall Street, generando videos e imágenes y difundiendo información en apoyo a los objetivos del movimiento. (Desde entonces muchos Anons se han involucrado en varios grupos Occupy como organizadores a la vez que ofrecen soporte tecnológico).
Uno de los gestos más poderosos de Occupy Wall Street ha sido posicionar su proceso de toma de decisiones radicalmente democrático, representado por el ágora de la Asamblea General, contra la reinante cleptocracia corporativa. Aunque esta rama de horizontalismo tiene una historia rica con muchas raíces, se da una resonancia particularmente fuerte en la relación existente entre la estructura formal y las aspiraciones políticas de Anonymous. Y Anonymous se ha organizado no solo en torno a una estructura radicalmente democrática (a veces caótica y anárquica) sino también en torno al concepto mismo de anonimato, constituido aquí como colectividad. La acumulación de demasiado poder —especialmente en un único punto del espacio (virtual) — y prestigio no solo es tabú sino también funcionalmente muy difícil. El efecto perdurable de Anonymous puede tener mucho que ver con el hecho de que facilita prácticas alternativas de sociabilidad —superando la división ideológica entre individualismo y colectivismo— y también con los ataques a monolíticos bancos y ruines compañías de seguridad. Esta es la naturaleza de la amenaza que supone Anonymous y está simbolizada apropiadamente con la máscara de Guy Fawkes: una caricatura del fallido regicida británico del siglo XVI y la festividad homónima marcada por hogueras que celebran la preservación de la monarquía; también usada en un comic distópico y en una posterior película holliwoodiense como rostro del terrorismo anarquista, convertido ahora en un icono de la resistencia, todo y nada a la vez.
Vídeo realizado por Anonymous en apoyo a Occupy Wall Street, 2011.


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