Twitter: ¿para alumnas o para profesoras?

Después de un curso y medio experimentando Twitter con su alumnado, Oscar Boluda (@oscarboluda) desde eFePeando cree que ya es el momento de sacar conclusiones y de enumerar las ventajas, inconvenientes o dificultades que ha ido encontrando. 


A finales de 2009 abrí mi cuenta en Twitter (@oscarboluda), y, como con casi todas las herramientas que van saliendo, fue probar y dejarla en stand by. No ha sido hasta hace menos de dos años, cuando he podido comprobar y disfrutar de la riqueza que el universo tuitero nos ofrece.

Ahora bien, su uso en el aula es más complejo de lo que parece. Además de requerir un mínimo de formación inicial para el alumnado, nos encontramos con las reticencias de estudiantes que no quieren meterse en más redes sociales o darse de alta en otros servicios. Alumnos saturados de Facebook, Whatsapp u otras aplicaciones de moda. Y lo cierto es que cuesta enganchar a los alumnos en su uso.

A mayor edad del alumnado el uso de Twitter es más eficiente. En mi caso, trabajo con grupos de alumnos que rondan los 17-18 años, y con otros grupos que rondan la veintena. 

Los alumnos más jóvenes hacen un uso de Twitter más "exhibicionista": su vida social, relaciones personales, aficiones, etc. Es más difícil utilizar esta herramienta para comunicarse habitualmente o para incluir materiales interesantes para su aprendizaje. Exceptuando a los alumnos más autónomos, y con más inquietudes; que lo utilizan también para comunicarse y compartir recursos con compañeros o  con los profesores. Aún así, para el docente, es una herramienta interesante para conocer de primera mano los intereses de los estudiantes, e incluso, poder compartir opiniones, noticias, consejos... fuera del horario lectivo.

En el caso de los alumnos más adultos y de mayor edad, observo una división entre los usuarios muy activos y los que no hacen ningún uso de esta herramienta. Alumnos que responden a los tuits de clase, que guardan en favoritos los enlaces de interés, que opinan, o que buscan respuestas del profesor a través de mensajes directos (DM) o menciones. Y, por otro lado, alumnos que no abren su cuenta y que no encuentran estímulo alguno en su uso.

Suele darse la "coincidencia" de que los alumnos más participativos en Twitter, son los más interesados en la materia y los que mejor trabajan dentro del aula y fuera de ella.

Dejo algunos consejos, que, según mi experiencia, pueden aprovecharse para un mejor uso educativo de Twitter:

El docente puede abrirse una cuenta en Twitter sólo para los alumnos (@laclasedeOscar), a parte de la personal o profesional. Evitamos hablar de temas que no siempre interesan a los alumnos y centramos la actividad de la cuenta en sus intereses académicos y personales. Con esta cuenta podemos seguir sólo a los alumnos o cuentas relacionadas directamente con la materia del curso.

Realizar una formación inicial a los estudiantes, así como seguir practicando en clase a lo largo del curso. Con un proyector y móviles, portátiles o tablets de los alumnos, podemos programar alguna práctica periódicamente.

Utilizar una etiqueta (hashtag) para cada uno de los grupos de alumnos en los que puedas dar clase. Ayuda a diferenciar entre mensajes generales o específicos. Hay que buscar etiquetas que no hayan sido previamente utilizadas por otros usuarios de Twitter. Así facilitamos la búsqueda de tuits antiguos. Yo utilizo las siglas de mi módulo y mi escuela (por ejemplo: #LALEPX).

Mandar tuits periódicamente y con cierta asiduidad. Tanto sobre temas propios de la materia, como sobre otros temas que puedan interesar a los alumnos. Nos ayudará a tener a los alumnos más pendientes de nuestro timeline (TL). 

Interactuar con los alumnos: retuitear (RT) mensajes de los estudiantes, contestar mensajes directos o mencionarlos. 

Lanzar preguntas específicas para que puedan ser buscadas durante la clase o fuera de ella. Analizar y comentar las respuestas posteriormente.

Animar a buscar cuentas de otras personas u organizaciones relacionadas con la materia, sus salidas profesionales o intereses específicos.

Tuitear pistas antes de los exámenes. Incluir enlaces de Internet sobre preguntas que luego pondremos en el examen. Hacerlo de un modo sutil,  que obligue a leer y buscar la posible pregunta de examen.

Investigar, probar y seguir experimentando con los múltiples usos que esta herramienta nos ofrece. Más recursos (en inglés): Educational uses of Twitter
Pese a todos estos consejos, requiere mucha constancia y dedicación conseguir que el alumno se enganche a Twitter. Conseguir que el alumno comprenda que a través de Twitter se puede seguir a una persona, pero, sobre todo, se puede aprender mucho de otros profesionales o personalidades, e incluso podemos buscar empleo (gracias a @edulcoro).  Aprender sobre el uso de Twitter es una buena oportunidad para reflexionar con nuestros alumnos de la importancia de nuestra identidad digital; ver la siguiente presentación de Antonio Omatos (@aomatos):



Lo que está claro es que como herramienta de autoformación, Twitter es, a mi parecer, la mejor herramienta que hasta ahora ha existido. Un lugar donde encontrarte con colegas, donde compartir y conocer nuevos recursos, donde descubrir otras realidades, e incluso, donde  conocer y comunicarte mejor con tus queridos alumnos. Una herramienta de "obligado" uso para profesores y quizás, en un futuro, imprescindible para alumnos.

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