Empresa abierta, empresa del procomún

Empresa del procomún
No me cabe ninguna duda de que los territorios de la empresa abierta son difusos. Su licuosidad hace que sea fácil encontrar otros planteamientos hermanos de los que nutrirse y a los que, espero, podamos aportar. El apellido “social” es uno de los que mejor define su esencia.


Sea cual sea la manera en que se concreta este poderoso carácter social, son dos los anclajes que siempre encontramos:
  1. Va más allá del resultado económico como esencia de la medición de éxito o fracaso. Como muy bien apunta Patricia Sáez en su libro Capitalismo 2.0 (referencia en este blog), el sentido de la empresa abierta se adquiere en la medida en que busca resolver un problema que preexiste. La empresa es un medio para un fin.
  2. Se gestiona teniendo en cuenta una serie de principios alejados de las clásicas jerarquías que suelen imponer los modelos basados en división del trabajo y diferencias individuales. Hay una gobernanza que gira en torno a principios de justicia social interna. La persona cobra protagonismo pleno y se convierte en el eje de la actividad, una persona que porta una característica paradójica: el individualismo en red.
Dicho lo anterior, uno de los territorios donde confluyen ideas es la denominada “empresa del procomún” EdP. Detrás de este concepto se mueve una investigación puesta en marcha por la extinta Y Productions a la que se han ido sumando una cuadrilla de personas inquietas. En la Guía sobre Nuevos Modelos de Negocio, un primer trabajo que propone una serie de preguntas para la investigación, se puede leer:
Las Empresas del Procomún son aquellas cuya actividad y modelos organizativos generan un ecosistema de valor diferencial y cualitativo, basado en la gestión de un recurso en comunidad, según unos principios éticos, pensando los criterios monetarios en clave de sostenibilidad. Además del capital-valor económico y el patrimonio material, se tiene en cuenta el valor social, simbólico, espiritual, cognitivo, ecológico, estético, emocional, histórico, comunicativo y demás valores inmateriales difícilmente cuantificables.
La EdP gira alrededor de tres ejes: recurso, comunidad y gobernanza. David está muy al tanto de todo esto y ha escrito un buen resumen al respecto a petición de EmoTools: Empresa del Procomún, empresa innovadora. Lo recomiendo porque es un documento que resume los enfoques de la EdP y lo vincula con muchas de las materias que nosotros andamos investigando alrededor de la empresa abierta.

Reseñar que en origen, en el la investigación sobre EdP se establecieron cuatro grandes ámbitos de trabajo:
  • El concepto histórico y filosófico del procomún, coordinado por Jaron Rowan.
  • Nuevos modelos de negocio, coordinado por Sara Márquez.
  • Procomún y código abierto en la economía social, alternativa y solidaria, coordinado por Colaborabora.
  • Políticas públicas y procomún, coordinado por Rubén Martínez.
No sé muy bien la forma en que concretar la suma de esfuerzos, pero “arrieritos somos y en el camino nos encontraremos”. Quizá haya que poner más esfuerzo (me lo digo a mí mismo, sobre todo), movilizarse y compartir recursos para que la comunidad de investigación trabaje con unas normas comunes. ¿No era esto el procomún? Pues a lo mejor resulta que damos ejemplo ;-)

Con el revoltijo social en que nos movemos no cabe duda de que mucha gente andamos buscando modelos alternativos con los que nuestras conciencias se lleven mejor.  Haberlos haylos, aunque si no los hubiera los inventaríamos. Pero cada vez son más las personas que hurgan en el sentido de que “otro mundo es posible”. Y ahí las opciones crecen sin parar. Así que analizarlas y documentarlas es un trabajo de campo que parece necesario. Sean empresas abiertas, sociales o del procomún, el caso es que emerge una nueva manera de hacer ¿empresa?

Bueno, pues eso, que solo quería dejar aquí constancia de que el río suena porque agua lleva.

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