Arquitectónica de la exclusión

porCausa. La valla es una mediadora entre las personas y el espacio. Su mediación no es objetiva sino que tiene la misión de crear un dentro y un afuera. Tiene un carácter defensivo para los de dentro y ofensivo para los de afuera. El Otro.

vallas-1024x678_opt
Melilla. Foto / LAURA TÁRRAGA



La valla no es una línea pintada en el suelo.

La valla es una mediadora entre las personas y el espacio. Su mediación no es objetiva sino que tiene la misión de crear un dentro y un afuera. Tiene un carácter defensivo para los de dentro y ofensivo para los de afuera. El Otro.

La valla fronteriza no es cualquier valla. Es algo menos terca de lo que firme es la decisión de las personas del afuera por traspasarla.

La valla es a veces alambrada fija, alta y espinosa. La valla es a veces una fuerte ola. Otras veces, la línea la dibuja la corriente de un río grande. La frontera se estira, es móvil y fluida.

La frontera está en constante negociación. Los países del norte manejan a los del sur para externalizar sus fronteras.


Así, Estados Unidos desplaza su frontera sur por debajo de México. La Unión Europea limita al Este con Siria, Irak e Irán, e incorpora de facto a Turquía a su club, subrogando la gestión de la frontera europea y dinamitando los derechos de los migrantes. España considera que ese pasillo de tierra entre la primera y la segunda valla de Melilla es tierra de nadie, así que abre una puerta hacia Marruecos para devolver en caliente.

De esta manera, los estados se autoconceden un poder místico y dudoso: el de hacer invisible la frontera más peligrosa.

Comentaris