27 d’octubre de 2016

Guía feminista para no ser un violador


Lidia Infante. Locas del coño. ¿Qué es una violación? Cualquier tipo de acto sexual que una persona le haga a otra sin su consentimiento. ¿Cómo saber si la otra persona ha consentido? El consentimiento es afirmativo, informado, libre, entusiasta y puede retirarse en cualquier momento.

Una violación no se limita sólo a la penetración y no se limita sólo a la violencia. Una violación puede tener muchas formas y las más habituales no se corresponden con el mito del violador enmascarado que salta de un arbusto. Esta narrativa tan cerrada de la violación impide a muchas víctimas reconocer una violación como tal, por lo que estas agresiones están muy poco denunciadas, prácticamente por los mismos motivos por los que las víctimas de violencia de género no denuncian o retiran la denuncia.

En el 82% de las violaciones, la persona conocía al agresor. Era un amigo, su pareja, un compañero de trabajo… Nada que ver con ir sola de noche por la calle o vestir como nos de la gana. Por si no estaba ya claro, la lista de recomendaciones del Ministerio de interior para que no nos violen es considerablemente inútil.

Además, la mayoría de violadores no consideran haber cometido una violación. Se lo disculpan de mil maneras, lo relativizan, lo justifican. Muchos no han usado violencia sino coacción, manipulación, drogas o alcohol, así que viven con la conciencia totalmente tranquila.

Así que, cansadas ya de guías para no ser violadas, campañas orientadas a las víctimas, culpabilizaciones diversas y demás mierda machista pagada con dinero público, hemos decidido escribir la guía definitiva, la Guía feminista para no ser un violador.

1.Sólo “sí” es sí

Y aquí tendría que terminar la guía, pero como se ve que no está claro, lo explicamos. La ausencia de un “no” no es un “sí”. Sólo un “sí” entusiasta tendría que valernos. Personalmente, no me apetece follarme a alguien que no se esté muriendo de ganas de follar conmigo, no tendría mucho sentido. Si alguien no lo tiene claro, no le apetece mucho, no tiene muchas ganas o prefiere dejarlo para otro día, déjale en paz.

Si la reacción de una persona a tus avances sexuales es “meh” respétate un poco, respétala un poco y déjala en paz. Si crees que las mujeres que son sacos de patatas en la cama y no hacen nada, igual es que no tienen ganas de estar ahí, pero tú a lo tuyo. Si la respuesta no es un “joder, ¡sí!” la respuesta es no.

2. Borracha, drogada, inconsciente, vomitando o dormida es NO

Parece obvio, pero se ve que no lo es tanto. Si el objeto de tus “amores” está inconsciente, dormida, drogada o demasiado borracha, déjala en paz. No ha dado su consentimiento. ¿Cómo te va a dar su consentimiento si no puede articular palabra? Es absurdo. Si además quien la ha emborrachado y drogado hasta el punto de no poder consentir eres tú, llama rápidamente al 091 y les explicas lo fucker que eres.

En ambientes de fiesta o en citas a menudo hay alcohol involucrado, no estamos diciendo que no se pueda consentir habiendo tomado un par de cervezas. Entonces, ¿dónde marcar la linea? Una buena política es no acostarte con nadie que esté demasiado bebido o drogado como para conducir.

Si este punto no te queda claro, acércate urgentemente a la comisaría más cercana y explícales que eres un peligro para las mujeres.

BONUS POINTS: Aunque no esté inconsciente, si esta chica no se acostaría contigo estando sobria déjala en paz.

3. “No, no, no, no, no, bueno, vale sí” es NO


Si te ha dicho que no y has insistido, si te has puesto triste y mustio, si te has quedado callado empleando el silencio hostil, si la has amenazado, si has ejercido violencia ambiental, si la has coaccionado o si la has manipulado de cualquier otro modo, no está consintiendo de manera libre.

No querer tener relaciones sexuales, nunca debería tener consecuencias negativas. Si las tiene, estás coaccionando a tu pareja y manipulándola para que se acueste contigo.

Este es el punto más complicado de entender, por que, al fin y al cabo, ¿ha accedido, no? Pues no. Culturalmente existe la idea de que las mujeres decimos que no cuando queremos decir que sí. Pero si quisiéramos decir que sí, ya lo habríamos dicho.

Cuando te dicen que no varias veces y sigues insistiendo, no estás dejando que la otra persona te diga que no, no estás aceptando su respuesta. Si te dice que no, déjala en paz. Te prometemos que no te vas a morir por no mojar el churro esta noche.

4. “Ya no quiero seguir” es NO

Se moría de ganas, no estaba borracha y te ha dicho que sí desde el principio, pero ahora quiere parar. ¿Dónde está la duda? Antes quería, ahora ya no. Para no ser un violador, debes parar de inmediato. Ni que te quede una décima de segundo para correrte. Para.

Antes tenías su consentimiento, ahora ya no, fin de la partida. Cualquier cosa que hagas a partir de aquí es una agresión sexual.

5. Gestos de dolor o incomodidad son NO

Puede que no te diga explícitamente que pares, pero ves que hace gestos de dolor, que no está disfrutando o que no quiere seguir. A la más mínima que notes que la otra persona no está cómoda o puede no querer seguir, para y pregunta. Igual no era nada, igual es un problema fácil de solucionar o igual no quiere seguir.

6. “Sí” a una mentira es NO

El consentimiento debe ser informado y entre iguales. Si mientes o retienes información que podrían hacer que la otra persona no diera su consentimiento, es violación. Si le dices que te has puesto condón y no lo has hecho o te lo quitas durante el sexo no hay consentimiento. Si estas grabando y ella no lo sabe, no hay consentimiento. Si tienes una ETS que le puedes contagiar y no se lo dices, no hay consentimiento. Si sabes que la otra persona no tendría sexo casual, pero esa es tu única intención, no hay consentimiento.

Mentir o retener información te sitúa en una situación de poder por encima de la otra persona. Si alguien no conoce las consecuencias de dar su consentimiento y tú si, no puede dar su consentimiento libre e informado.

7. Si tienes autoridad sobre esa persona es NO

Si eres su psicólogo, su profesor, su jefe, o tienes autoridad sobre su persona de cualquier otra manera, no puede dar su consentimiento de manera libre. El desequilibrio de poder y su vulnerabilidad de base propicia que se de una situación de abuso de poder.

Como comentábamos en el punto 3, decir que no, no debe tener consecuencias en ningún caso. Si eres su jefe o profesor estás en la posición de que un “no” tenga consecuencias negativas para esa persona, por lo que no deberías iniciar ningún contacto sexual ni insinuarlo de ningún modo. No se puede consentir libremente si se teme a las posibles consecuencias de decir que no.

Pueden haber excepciones a esto si la persona que inicia el contacto es la persona en situación de vulnerabilidad o si se crea un ambiente en el que esta persona pueda decidir libremente si consiente o no.

8. No es NO

No me hagas explicarte esto.

Lidia Infante. Locas del coño.

Nota: si en algun moment hem optat per l'ús del masculí genèric, ho fem de molt mala gana, per no afegir pesadesa a les entrades, però sense que això suposi en cap cas que acata aquesta negació quotidiana de la presència de les dones en l'esdevenir del món.