La taxonomía de Bloom


Mucho llevo oyendo hablar sobre la Taxonomía de Bloom para la educación, que define aquellos objetivos óptimos para guiar la educación.
Aparece en 1948 por la necesidad de reunir objetivos de aprendizaje que pudieran ser útiles para normalizar las evaluaciones. De aquella reunión de educadores y maestros apareció lo que se ha denominado la Taxonomía de Bloom que recoge una serie de objetivos del proceso de aprendizaje que se pretende los estudiantes logren con este fin. Trataron tres dimensiones: cognitiva, afectiva y psicomotriz ( esta última fue desarrollada posteriormente). La taxonomía ha ido evolucionando a medida que los tiempos han ido cambiando. Si en un principio se fiajaba a través de sustantivos, luego pasaron a ser verbos (objetivos) y después se incorporó la terminología más digital. Por eso encontramos diferentes tablas sobre ello.
Clara Cordero Balcázar en Ágora Abierta

La taxonomía de Bloom guía sus objetivos cognitivos a través de cinco pretensiones que se proponen a los estudiantes para conseguir una eficacia y calidad en el aprendizaje:
  • Conocer
  • Comprender y recordar
  • Aplicar
  • Analizar
  • Síntetizar
  • Evaluar
Actualmente debemos llevarlo al nuevo terreno tecnológico y por eso os propongo la siguiente rueda donde encontraréis una app apta para desarrollar cada una de estas fases.
Pero todo sigue un hilo conductor. Para avanzar en los aprendizajes tenemos que partir de los primeros niveles que nos permiten conocer para poder avanzar al siguiente nivel y Bloom lo clasificó en varias dimensiones: afectiva, psicomotora y cognitiva. Un poco siguiendo las teorías de aprendizaje más habituales donde la inteligencia emocional nace con nosotros y nos permiten alcanzar la seguridad necesaria para llevarnos a dar un paso más, llegar por tanto a ese período sensoriomotor que decía Piaget, y, finalmente, alcanzar el conocimiento. En el apartado afectivo la meta trata de las principales vias comunicativas del ser humano ya sean sentir curiosidad, participar y colaborar en un intento por integrarse en el mundo. En definitiva seguir un proceso lógico que podemos ver en la siguiente imagen.
Cuando hablamos de la fase de conocimiento constatamos los aprendizajes previos con los que cuenta el estudiante de cara a saber reproducirlos de alguna manera.
Cuando llegamos a la fase de la comprensión y recuerdo es que ese alumno ha sabido interiorizar su conocimiento y ha llegado a ser significativo para él, de tal modo que puede hablar sobre el tema y sus conocimientos previos, su esquema mental ha cambiado incorporando los nuevos aprendizajes, su zona de confort ha aumentado, reasignando cada parcela de conocimiento y aumentándola, transformando ese esquema y creando un nuevo y más amplio.
En el momento de aplciar ese conocimiento, contamos con la compensión del mismo que le habilita para interactuar de un modo diferente, ya que conoce las nuevas características del contenido concreto y puede inferir esos aprendizajes a otros nuevos, ampliando su campo experimental y voviendo a reasginar conocimientos y crecer su esquema mental.
Llegados a este punto, la capacidad de análisis del estudiante ha aumentado, ya puede comparar contenidos diversos con las destrezas adquiridos por la memoria , comprensión y experimentación surgidas anteriormente, y, por tanto, su faceta crítica mejora y es capaz de resolver problemas más variados.
A partir de este momento es capaz de crear nuevo material, guiado por sus conocimientos previos sobre la materia y sintetizándolos en una nueva aportación. En definitiva, actualemente podemos hablar de una curación de contenidos al más alto nivel, donde crea su propio contenido a partir del aprendizaje de otros contenidos previos, mejorando todo el proceso porque ahora ya tiene capacidad de analizar por sí mismo la cuestión.
Para comrpobar el resultado óptimo de este bagaje de aprendizaje llegamos a la evaluación de los contenidos donde el estudiante ya tiene la suficiente capacidad de pensamiento crítico, creatividad, comunicación y experiencia que es capaz de analizar a la perfección el contenido y justificar sus aprendizajes.
Muchos de estos objetivos de aprendizaje permiten la actualización e innovación educativa de flipear la clase, de aprender mediante la acción, de establecer proyectos y de rEDUvolucionar el aula.
Os dejo una imagen de las teorías educativas de siempre para que comrpobéis como muchas de ellas todavía son operativas y la era digital las puede personalizar y avanzar un paso más.
Learning Theory v5.cmap
Ahora toca curar nuestros propios contenidos a partir de lo que ya teníamos e incorporar las nuevas ideas, llegar al punto donde todas resulten útiles y aplicarlas en el aula.

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