Desprestigiar la Formación Profesional

Si hay algo que define la formación dual en países como Finlandia o Alemania es el currículum integral ¿Cómo va a enfrentarse el alumno de Grado Medio a ese puzle de conocimientos en tan poco tiempo lectivo? ¿Por qué políticos que dicen ser democráticos experimentan tropelías con personas? ¿Por qué no viajan más y se escoscan con las buenas prácticas foráneas? ¿No les preocupa ser tan incultos e insensibles?
Carmen Jaulín (Escritora, politóloga y socióloga de educación) en Público


¿Hasta qué punto la administración educativa es responsable del malestar de la formación profesional? La Comunidad de Madrid está extendiendo la dualidad de la formación profesional de manera desatinada, imprudente e irresponsable, en el colectivo con más riesgo de exclusión social y pobreza, el alumnado de Grado Medio de Formación Profesional. La Resolución de la Dirección General de Educación Secundaria, Formación Profesional y Enseñanzas de Régimen Especial con carácter experimental (Fecha 23/10/2013) no tiene nada mejor que ofrecer que aumentar la práctica de los alumnos en los centros de trabajo a costa de fragmentar, todavía más, el currículo en el tiempo de formación en los centros escolares. Muchas especialidades tienen que impartir 12 y 13 módulos, en períodos lectivos más cortos, de manera que los contenidos curriculares que el alumno tenía dificultad de comprender en cinco, ahora lo tiene que hacer en tres trimestres.

Que la Formación Profesional (FP) no cumple el objetivo esencial tanto para el sistema educativo como para el sistema productivo y la sociedad es una evidencia, en nuestro país, por la tasa de paro existente. Las causas de la enfermedad de la FP hace décadas que expertos en educación vienen coincidiendo en su diagnóstico. Pero los políticos responsables ni han visibilizado las oportunidades, ni tomado interés por solucionar las debilidades: ¿para qué detenerse en algo tan desprestigiado como la formación del oficio? Sin embargo, la mermada FP es la prueba de que no sólo no hemos salido de la crisis económica, sino que hay visos de que pobreza vaya a ser estructural: ¿Cómo se puede avanzar en la lucha contra el desempleo sin la herramienta de la formación profesional?

La formación dual es la FP compartida desde el centro formativo y centro de trabajo. Desde que Delors estuvo dirigiendo la Comisión Europea, la FP toma un empuje decidido como objetivo preferente en la política de cohesión social y en el reparto del Fondo Social Europeo. Sin embargo, la formación profesional española está en el limbo por la asfixia de problemas estructurales: No ha conseguido consolidar un sistema de financiación propia; no ha imbricado el subsistema de formación continua (empresas y sindicatos) con el de la formación reglada (administración pública); y la acreditación de la práctica laboral por sí sola no está generaliza. Por lo tanto y una vez más, los objetivos europeos no tienen respuesta en nuestro país. Son tres máculas que están estigmatizando la FP y que lejos de subsanarlas, la política educativa del Partido Popular, en la Comunidad de Madrid, abunda en perpetuarlas con la nueva normativa que emerge, aún de carácter experimental.

El raquitismo permanente se proyecta en los centros escolares en circunstancias que hacen de la formación profesional actual una de las más ineficientes de la UE, a juzgar por el reciente informe sobre Evaluación de Competencias de los Adultos: la falta de formación del profesorado sobre la realidad productiva; la falta de orientación académica y profesional del alumnado, y la falta de control de la Formación en el Centro de Trabajo (FCT).

En el sistema de FP vigente, la FCT es el tiempo que dedica el alumno a formarse en el centro de trabajo, o empresa. Luego, desde 1990, lo dual siempre ha estado presente, el problema está en qué proporción, cómo y para qué. La escualidez de la FCT está en carecer de recursos efectivos para hacer una práctica laboral solvente antesala del empleo; en la falta de orientación de los alumnos para construir de manera adecuada la transición a la vida activa (formación profesional de Grado Medio), o la especialización técnica (formación profesional de Grado Superior); y en la dificultad que tienen los inspectores educativos para evaluar si la práctica realizada por el alumno en el puesto de trabajo es la adecuada, o si es una tomadura de pelo de los tutores. Añadir que la FCT está subvencionada por la Administración Educativa a las empresas y que por lo tanto son corresponsables junto con los centros escolares de la aplicación del convenio.

¿Por qué la administración educativa no empieza a gestionar en serio estos problemas? ¿A que está esperando? Si hay algo que define la formación dual en países como Finlandia o Alemania es el currículum integral ¿Cómo va a enfrentarse el alumno de Grado Medio a ese puzle de conocimientos en tan poco tiempo lectivo? ¿Por qué políticos que dicen ser democráticos experimentan tropelías con personas? ¿Por qué no viajan más y se escoscan con las buenas prácticas foráneas? ¿No les preocupa ser tan incultos e insensibles?

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