El camino al MundoReal™


“La Tercera Guerra Mundial será una guerra de guerrilla de la información, sin distinción entre la población militar y civil”  (Marshall McLuhan, 1970)
Los entusiastas de Internet como herramienta política y campo de batalla, hacemos afirmaciones grandilocuentes del tipo: “esto lo cambiará todo”, “es la pesadilla de los tiranos” o “Internet es una época histórica”, en el convencimiento de que es la mejor arma que hemos tenido nunca los de abajo para defender la democracia y atacar a nuestros enemigos. Pero no basta con que algunos observemos los efectos a diario. Hay una lucha paralela en la que tenemos que convencer a diario también a nuestros compañeros analógicos y escépticos de que estos efectos son reales y de que lo que se hace en Internet no se queda solo en Internet.

Los compañeros de Informa’t! BCN me proponen que escriba sobre Internet y la guerra, sobre “cómo la comunicación online está cambiando la política offline” y más concretamente sobre cómo las redes sociales estructuran las nuevas formas de conflictividad social que hicieron eclosión a partir del #15m. Es decir, sobre cómo funciona técnicamente la máquina de guerra digital perroflauta. Cómo, sin medios, se conquista, mantiene y utiliza la hegemonía política en Internet que tienen los movimientos sociales, los opositores al régimen español y los activistas pro-democracia.
Los entusiastas de Internet como herramienta política y campo de batalla, entre los que me cuento, hacemos afirmaciones grandilocuentes del tipo: “esto lo cambiará todo”, “es la pesadilla de los tiranos” o “Internet es una época histórica”, en el convencimiento de que es la mejor arma que hemos tenido nunca los de abajo para defender la democracia y atacar a nuestros enemigos. Internet es el sueño de Lawrence. Pero no basta con que algunos observemos los efectos a diario. Hay una lucha paralela en la que tenemos que convencer a diario también a nuestros compañeros analógicos y escépticos de que estos efectos son reales y de que lo que se hace en Internet no se queda solo en Internet.
En la práctica diaria, al menos en la que yo vivo, esta es la brecha digital que preocupa a los activistas, y este es el debate. Existen dos espacios; Internet y el MundoReal™ y mucha gente los concibe como compartimentos estancos. En el medio se imaginan una brecha insalvable “mientras no todo el mundo tenga Internet”. En mi opinión este argumento es el equivalente a lo que en un conflicto de antaño hubiera sido “dejad de usar las comunicaciones por radio porque no todo el mundo tiene aparato de radio”.
Sospecho que “La lucha esta en la calle y no en Internet” o “Deja Twitter y sal a la calle” son solo eslogans. ¿Acaso los que lo dicen no saben que en la calle hay Internet?, ¿cómo piensan hacer que la gente se entere de lo que están haciendo en la calle si no es tweeteándolo?
Los que afirman que por culpa de las retransmisiones en directo de las protestas, la gente se queda en sus casas cómodamente, ¿son conscientes de lo que se parece su argumento al de la industria musical que dice que cada vez que te descargas una canción es una cancion que no pagas?
Lo que yo afirmo en cambio es que Internet es una muy buena manera de llegar a la gente que no tiene Internet. Así ha sido siempre en comunicación donde se ha utilizado la teoría de los dos pasos desde los inicios del marketing y así debe ser en el marketing de guerrilla. Las campañas de moda no pretenden influenciar a las chicas y a los chicos sino influenciar a las chicas y a los chicos que influyen en las chicas y en los chicos. Las campañas de marketing político no pretenden convencer a los votantes sino convencer a los votantes que convencen a votantes.
Pizarro no sabía leer. Pero le leyeron la estrategia de Cortés, la repitió y esa fue su gran ventaja táctica. De la misma manera, los padres que intentan mantener a sus hijos al margen de la influencia televisiva no dejándoles ver la televisión no se dan cuenta de que la influencia de la televisión sobre el niño viene de su grupo de niños y no de la televisión. Así funciona la cultura y el comportamiento social humano y así ha funcionado siempre. Vivimos en redes porque hemos evolucionado en redes. Aunque tú no estés conectado a Internet, la cultura en la que vives, como pez en el agua, sí está conectada a Internet.
Las ideas cambian el mundo. Lo sé porque lo monitorizo cada día en tiempo real. Algunas las ves nacer en ese antro chungo pero auténtico que es 4chan, un sábado a las 5am. Al día siguiente algunos hablan de esa idea en los rascacielos de Reddit mientras trabajan en oficinas. Alguien que ve esa idea allí la lleva a la portada de Menéame. Una vez pasado el cuello de botella que es el poblado de filtradores de Menéame, automáticamente se esparce por las vastas praderas de Twitter. Esa misma noche estará en los muros de las urbanizaciones de FaceBook, donde la verá mucha más gente que en ninguna de las anteriores paradas. Pero el objetivo no es quedarse allí. Si solo llegas hasta aquí no estás consiguiendo una verdadera viralidad sino simplemente endogamia, muy abierta, pero endogamia al fin y al cabo. Hay que llegar todavía hasta el MundoReal™ porque allí es donde está todo el mundo.
Cuando ves esa idea en los grupos de WhatsApp sabes que queda poco para llegar. Solo una última estación: las antiguas y eternas cadenas de correo son la puerta de entrada a Internet. Todo el mundo que está en Internet tiene un correo. ¡Enhorabuena! ya has llegado al MundoReal™ recorriendo el camino inverso desde Internet. La idea por la que luchabas ha triunfado sobre sus enemigos. La gente habla de ella en los bares y en la calle.
Hay atajos. Por ejemplo, usando Twitter, podemos hacer que un tema de nuestra agenda (sanidad, educación, vivienda, derechos, democracia… ) salte de Internet a la prensa en papel en un solo paso. Obviamente no usamos solo Twitter para hacer difusión entre la gente que usa Twitter. El objetivo nunca es hacer Trending Topic sino marcar la agenda. Usamos ese atajo cada día. Hay otro atajo entre Menéame y las redacciones de la televisión. De todo esto me gustaría escribir más extensamente en otras ocasiones.
Depende de la idea y de la estrategia, recorrer este camino puede llevar unas horas o varios años, pero no he observado más que un continuo a lo largo de todo el trayecto. Si hay una brecha entre Internet y el MundoReal™ no es más insalvable de la que hay, por ejemplo, entre Twitter y Facebook o entre la blogosfera anglosajona y la latino.
El #15j de 2011 a las 16h de la tarde todo había terminado en Barcelona. Habíamos caído en la trampa. Los massmedia criminalizaban la protesta en el Parlament y la opinión pública nos daba la espalda. A las 17h nos habían ya borrado de la calle y estábamos en los teclados intentando un contraataque informativo a la desesperada. Sobre las 19h apareció este vídeo. Apenas unos minutos después de hacer portada en Menéame se esparció por Twitter y en la siguiente hora ocupaba los muros de FaceBook. Al día siguiente por la mañana escuché a dos ancianos hablar de ese vídeo en la puerta del supermercado. No sé cómo pudo pasar pero lo sospecho: no todo el mundo está en Internet, pero sí toda la gente que está en Internet está en el mundo. Sencillamente esos jubilados viven con gente que sí está conectada y eso es suficiente. No solo sobrevivimos aquel día sino que desde entonces hasta hoy, pasando por el#QueSoyCompañeroCoño, el concepto infiltrado ha pasado de la gente que protesta y está conectada a la cultura política de todo el mundo. Es un ejemplo de una idea que triunfó.
En mi opinión, el MundoReal™ es solo una capa más. Pero de todas las interfaces es la que tiene más usuarios, más ancho de banda, más calidad en los gráficos y la única en la que te puedes tomar una cerveza.

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