Anotaciones para asociaciones en el comienzo de curso

Comienza un nuevo curso y muchas asociaciones y colectivos se ponen en marcha. Las previsiones son penosas pero hay que mirar adelante. A continuación os hago algunas anotaciones que espero puedan servir para ayudar a pasar el trago. Absténganse aquellas entidades chiringuito a las que lo único que les preocupa es sacar el sueldo de sus creadores y no la función social de la entidad, entre otras cosas, porque no van a entender nada.


  1. Ser conscientes de la situación en que vivimos y no aspirar a cosas imposibles. Es el momento de ser lo más realistas posible.
  2. Saber los que somos y lo que estamos dispuestos a dar cada uno, en función del tiempo que se dispone y las ganas e ilusión que nos quedan.
  3. Prever los recursos con los que contamos, tanto de aportaciones propias como de ayudas públicas y privadas.
  4. Una vez hecho esto podemos hacer dos cosas:
    1. Ponernos a llorar desconsoladamente.
    2. Hacer lo que podamos para cumplir nuestros objetivos que para eso pusimos en marcha la organización.
  5. A partir de aquí, sabiendo los que somos, los objetivos que nos marcamos y los recursos con los que contamos, hay que determinar qué tipo de actuaciones vamos a realizar. Hay muchas cosas que se pueden hacer sin gastarse un duro.
  6. También es el momento de poner en orden los temas internos de la entidad: si queremos hacer un cambio de estatutos, regularizar alguna documentación de la entidad con cosas que no habíamos hecho hasta ahora: solicitar la exención de IVA 5 y que nos reconozca  Hacienda como entidad de carácter social, ver qué entidad bancaria es la mejor para gestionar nuestros escasos recursos o buscar el banco que menos nos cobra por tener nuestras cuentas allí. A lo mejor también ha llegado el momento de poner nuestros cuatro duros en manos de alguna banca ética.
  7. Buscar nuevos compañeros de viaje. Llegó la hora de dejar las cuatro paredes y salir al aire libre. Es necesario contactar con otras organizaciones y saber lo que hacen. De unir esfuerzos y recursos para poder cumplir con lo que un día formulamos a la hora de poner en marcha la asociación.  De acudir a todos los foros que podamos para participar en la elaboración de documentos que debatan sobre la situación actual y propongan nuevas formas de actuar. Quienes no hagan esto están condenados a mirarse el ombligo antes de desaparecer del mapa.
  8. De ser más. Ya sé que el asociacionismo no está de moda entre los jóvenes pero es imprescindible crecer. Si lo que queremos es quedarnos los cuatro y el del tambor solos en la entidad porque es nuestra,  es que tampoco habéis entendido nada. Cuantos más seáis, mejor. Cuantas más opiniones y debate haya, mejor. Cuanta más gente esté dispuesta a hacer cosas, mejor. Además, ya está bien de la cultura del gratis total. Sí, ya sé que no tenemos un duro pero hay que poner cuotas a los socios, aunque sean dos euros al mes. Y claro, en este sentido cuantos más seamos,  mejor.
  9. En cuestión de financiación no olvidar que pueden existir socios colaboradores y que estos pueden ser personas jurídicas (entidades, empresas) y que pueden aportar una cuota mensual o anual. Estas no tendrán derecho a voto en ningún órgano de la asociación. ¿Qué es difícil? Pues claro que es complicado. ¿Qué te esperabas, que fueran a tocar a tu puerta para darte 500 € al año por la cara? Si no te mueves, si no lo intentas, no hay nada que hacer.
  10.  Hay que visitar a todas las autoridades que puedan tener relación con los objetivos de la entidad: concejales, directores generales, responsables de coordinadoras, etc… Posiblemente los políticos no den un duro pero sí podrás sacar otras contraprestaciones: que cuenten con tu entidad para las pocas actividades que realicen, que puedan apoyarte con recursos técnicos o infraestructuras, que puedas acogerte a alguna acción del programa Juventud en Acción de la Comisión Europea, que tus socios puedan incorporarse a actuaciones de interés convocadas por otras entidades y un largo etcétera que no tendréis si seguís encerrados entre las cuatro paredes.
  11.  Aprovechar las redes sociales para conectar con el máximo número de personas y entidades posibles. Establecer nuevos lazos en todos los rincones que puedan proporcionarnos nuevas ideas y formas de hacer las cosas, aportando las nuestras. Estar presentes en todos aquellos movimientos relacionados con nuestros fines sociales y que nuestra voz llegué donde pueda ser oída.
  12.  Ser partícipes de los problemas de vuestro ámbito comunitario ya sea barrio, pueblo, ciudad….Estáis inmersos en una realidad y hay que trabajar sobre ella y lo más cerca del ciudadano posible. Si no es así ¿para qué sirven las asociaciones?
Por último, no castigarnos con reuniones sin sentido y con ningún fin. Cuando nos reunamos que sea para algo y que al final hayamos tomado algún acuerdo. De no hacerlo nos aburriremos nosotros y todo el que venga. Ya está bien de dejarlo todo para la próxima reunión, eso revienta al más dispuesto.

Bueno,  para empezar el curso ya está bien. Como veréis nada de lo aquí expuesto supone ninguna revolución, sólo es aplicar el sentido común. Suerte para todos en este curso. Y ganas

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